domingo, 13 de diciembre de 2015

Amanece entre espartos

 
 
              Casi en la final de la época de celo, este macho montés sigue buscando a una hembra que cortejar, siempre seguro con la competencia insufrible para él de mayores congéneres. A veces, en cada jornada fotográfica, me planteo si merece la pena tantos esfuerzos, tantos madrugones y porque no decirlo, económicos. Y al final de cada día, la respuesta es siempre la misma, y es si. Y si, por que siempre hay algo que te estimula, que te motiva a levantarte cada mañana, aunque no apetezca demasiado y haga frío, porque a la vuelta, al dejar reposar la cámara, repasas en tu cabeza las fotos que has hecho y lo mejor de todo, de haber disfrutado de momentos exclusivos, que eres tú el único que los ha vivido, amaneceres o atardeceres y uno quisiera estar en todos a la vez aunque sabes que es imposible.
 
13.12.1985-13.12.2015
 
 
Saludos a todos.

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