martes, 29 de diciembre de 2015

Trevenque humeante

 
               Quizás esta sea una imagen representativa de lo que en este año sobre todo y en anteriores también, viene ocurriendo en Sierra Nevada y en general en el resto del mundo. Y es el tan conocido como el calentamiento global. Y digo representativo por que ese amanecer rojizo sobre el representante de la baja montaña, el Trevenque, parece hablarnos en silencio, con un frío no tan invernal como muchos deseáramos. Evocando a una chimenea, con nuestra actitud (Gobiernos y ciudadanos) despreocupada y acomodaticia, nos advierte de lo viene pasando y de lo erróneo de nuestro comportamiento (leáse contaminación, deforestación, etc....) y la necesidad de un compromiso real de las instituciones y en nuestra pequeña parcela, de los ciudadanos en nuestra actividad diaria que supone vivir. Como suele decirse la Naturaleza no nos necesita, pero nosotros a ella si. Cuidémosla.
 
 
Saludos a todos.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Doñana, Ciervas entre la niebla


                Maravillosos días los pasados en otro de nuestros más emblemáticos Parques Nacionales, como es Doñana, referente mundial por la gran cantidad de fauna que alberga, no así como por su estado de conservación y por las amenazas a las que se ve sometido, como en la mayoría de los casos por el ser humano. Durante alguno de los días de estancia, pude disfrutar de las tan ansiadas y frías nieblas invernales que aportan una sensación de tranquilidad y misterio a las imágenes realizadas y siempre con la esperanza de ver o fotografiar, en este caso, al emblema del Parque, como es el lince ibérico. En mi recorrido en Land Rover, pude avistar distintas rapaces como ratoneros, cernícalos y como en la entrada que hoy nos ocupa, ungulados, féminas de Cervus elaphus (ciervo común) que a una distancia prudencial y con la seguridad de una escapatoria fácil, me observan en una gélida mañana de Febrero.
 
 
Saludos a todos.

jueves, 24 de diciembre de 2015

La Herradura


               En la entrada de hoy, vamos a cambiar la temática, algo cansina ya de las monteses, por los paisajes en este caso también en la costa granadina. Amanecer invernal esplendoroso que parece querer ocultar los desmanes urbanísticos que se han llevado a lo largo de todo el litoral mediterráneo y que apenas dejan un palmo de terreno sin urbanizar, en pro del beneficio de Ayuntamientos, empresas e instituciones que durante todos estos años de boom inmobiliario, su única motivación ha sido el amasar ingentes cantidades de dinero a costa, nunca mejor dicho, de nuestro entorno y de ahí las consecuencias que todos conocemos. Nos equivocamos al pensar que todo esto es progreso, no podemos, no pueden estar más equivocados y en mi humilde opinión todo esto es retroceso y deberíamos empezar a pensar y darnos cuenta que sin protección de nuestro entorno, de nuestras costas, montañas, ríos, fauna o flora, no es posible la existencia en la Tierra y la esquilmación de los recursos naturales sólo supondrá un colapso absoluto en años o décadas venideras.
 
 
Saludos a todos.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Amanece entre espartos

 
 
              Casi en la final de la época de celo, este macho montés sigue buscando a una hembra que cortejar, siempre seguro con la competencia insufrible para él de mayores congéneres. A veces, en cada jornada fotográfica, me planteo si merece la pena tantos esfuerzos, tantos madrugones y porque no decirlo, económicos. Y al final de cada día, la respuesta es siempre la misma, y es si. Y si, por que siempre hay algo que te estimula, que te motiva a levantarte cada mañana, aunque no apetezca demasiado y haga frío, porque a la vuelta, al dejar reposar la cámara, repasas en tu cabeza las fotos que has hecho y lo mejor de todo, de haber disfrutado de momentos exclusivos, que eres tú el único que los ha vivido, amaneceres o atardeceres y uno quisiera estar en todos a la vez aunque sabes que es imposible.
 
13.12.1985-13.12.2015
 
 
Saludos a todos.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Silueta


              Joven macho montés en la costa granadina. Como siempre, por estas fechas, ya comienzan los machos a disputarse a las hembras y esta tarea suya, nos permite a los amantes de estos ungulados acercarnos a ellos más de lo habitual. Hay ocasiones en que es tal desenfreno amoroso que puedes acercarte a pocos metros de ellos, por no hablar de cuando comienzan a pelearse entre ellos y puedes oir perfectamente el choque de sus cornamentas. Parece increíble como es posible que no salgan lesionados ante semejante empuje de sus cabezas y la fuerza que transmiten. Y en este entorno, la costa, y la época, la de celo, son los ingredientes para la tan anhelada y algunas veces conseguida, foto de unos machos luchando con el mar de fondo o por que no, en un atardecer mediterráneo.
 
 
Saludos a todos.